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dijous, 17 de maig del 2012

Las verdaderas causas de la elevada deuda pública





Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

Las autoridades europeas se empeñan en hacer creer que el principal problema que tienen que resolver es el de la deuda pública y afirman que ésta se ha generado por el excesivo gasto de los gobiernos en servicios públicos, y porque las personas normales y corrientes hemos vivido “por encima de nuestras posibilidades”. Por eso dicen que su único remedio es aplicar las durísimas políticas de austeridad que proponen.

Se trata de un juicio que no responde a la verdad y que está llevando a los países europeos al desastre porque los efectos de los recortes de inversión pública y gasto social que aplican está destruyendo la capacidad de generar ingresos, no solo a corto sino a medio y largo plazo, y eso va a dar lugar, si no se cambia de rumbo urgentemente, a muchos años de penurias y grandes sufrimientos y convulsiones sociales.

Con independencia de que en la mayoría de los países el problema es la deuda privada y no la pública (un asunto que no voy a tratar ahora) la realidad es que las causas verdaderas de ésta última son otras distintas a las que proclaman las autoridades y, por tanto, requieren un tratamiento diferente. Las más importantes son la siguientes:

- En primer lugar, haber prohibido la financiación a los gobiernos por el banco central y obligar a que se financien por la banca privada. Eso ha producido un encarecimiento extraordinario de la deuda traducido, paralelamente, en enormes beneficios para los banqueros privados. Los economistas franceses Jacques Holbecq y Philippe Derudder han demostrado en su libro La dette publique, une affaire rentable: A qui profite le système? ( Ed. Yves Michel 2009) que Francia ha tenido que pagar 1,1 billones en intereses desde 1980 a 2006 para hacer frente a la deuda de 229.000 millones existente en ese primer año. Es decir, que si hubiera sido financiada por un banco central sin pagar intereses se hubiera ahorrado 914.000 millones de euros. Sabemos que España ha pagado ya tres veces la deuda que tenía en 2000, Agustín Turiel ha demostrado que solo en 2008, 2009, y 2010 ha tenido que pagar 120.842 millones de euros para hacer frente a la deuda en las condiciones que le imponen los mercados (La deuda ilegítima del Estado Español) y que en los Presupuestos Generales del Estado de 2012 se consignan más de 28.876 millones de euros de intereses. En toda la Unión Europea los dos investigadores citados muestran que se pagan anualmente unos 350.000 millones de euros a la banca privada por este mismo concepto. Es evidente, pues, que el factor principal que ha encarecido la deuda pública, el que la mantiene hoy día en sus niveles desorbitados, es el que haya sido financiada por la banca privada a intereses de mercado.

Si el Banco Central Europeo hubiera actuado como un auténtico banco central, en lugar de ceder la financiación a la banca privada para que esta hiciera un negocio descomunal, las economías europeas no estarían en la situación calamitosa en la que están y los pueblos europeos no tendrían que estar soportando los sacrificios tan grandes que ahora soportan. Además, de esta forma se habría evitado no solo tener que gastar mucho más en la financiación sino también el sufrirla en las condiciones tan volátiles que generan los inversores especulativos que predominan en los mercados. Y así se obligaría más fácilmente a los bancos a que dediquen sus recursos a cumplir con su función que es la de financiar a las empresas y consumidores para que así haya actividad, empleo e ingresos públicos suficientes.

- En segundo lugar, el gran incremento de las desigualdades que ha hecho que montantes cada vez más grandes de ahorro de las clases más ricas se destinen a la especulación deteriorando la actividad productiva y disminuyendo así la generación de ingresos privados que, a su vez, nutran puedan nutrir las arcas públicas. Y no se puede olvidar que esa desigualdad se ha generado deliberadamente, por influjo de los grandes grupos oligárquicos, al aplicarse políticas de moderación salarial y de fomento del trabajo precario, y haciendo reformas fiscales regresivas que han mermado los ingresos públicos con tal de permitir que los más ricos, las grandes fortunas y grandes empresas, apenas paguen impuestos. Si estas últimas no cometieran fraude fiscal en España no habría que hacer posiblemente ningún tipo de recorte en el gasto público.

- En tercer lugar, la existencia consentida de paraísos fiscales en donde se calculan que hay entre 1,5 y 2 billones de euros que no tributan ni un solo euro a las haciendas europeas.

- En cuarto lugar, la identificación del progreso con el mito del crecimiento intensivo que ha llevado a realizar gastos públicos completamente innecesarios e improductivos (grandes aeropuertos e infraestructuras infrautilizados y desproporcionados, trenes de alta velocidad, edificios suntuarios…).

- Y finalmente, la falta de democracia real que permita el control social de las autoridades, la sanción contundente de la corrupción y la participación efectiva de la ciudadanía en la gestión presupuestaria para poder evitar que ocurra todo lo anterior.

Por lo tanto, la solución a los problemas de la deuda pública en Europa no puede pasar por las políticas de austeridad que están aplicando las autoridades y que simplemente consisten en recortar derechos sociales y recursos para el bienestar, con el fin soterrado de facilitar el negocio de su provisión privada y de mantener los privilegios de la banca y de las grandes empresas.

La solución es otra.

Con carácter inmediato hay que plantear una quita en toda Europa de la deuda existente, que es completamente imposible que se pueda pagar, repudiando la deuda generada por la financiación privada y por la especulación en los mercados; modificar el estatuto del Banco Central Europeo para que financie sin intereses los gastos extraordinarios de los gobiernos (sin perjuicio de que eso deba ir acompañado de un control de las demás circunstancias que provocan un crecimiento inadecuado de la deuda pública que debe limitarse a financiar necesidades extraordinarias o las inversiones que necesita el desarrollo integral y sostenible de las economías); la prohibición de los paraísos fiscales; la puesta en marcha de un plan de lucha contra el fraude en toda Europa y de reformas fiscales progresivas con figuras impositivas que graven las transacciones financieras y particularmente las de carácter especulativo; recuperar el poder adquisitivo de las rentas más bajas para generar actividad, empleo e ingresos públicos; prohibición de la utilización de productos financieros vinculados a las necesidades sociales básicas o a los recursos estratégicos de las economías; y reformas políticas que fortalezcan las democracias el control, social y la participación ciudadana. Aunque, siendo realistas, hay que señalar que para frenar de verdad la deuda pública y no echar sobre las economías una losa insoportable e insostenible en forma de gasto público corrupto y despilfarrador, será necesario a medio plazo avanzar aún más, estableciendo controles de capital para evitar la constante inestabilidad monetaria, desmercantilizando el trabajo y repartiendo el empleo, y configurando nuevos regímenes de propiedad y de derechos asociados a ella para evitar la concentración actual de los recursos y el dominio de los mercados y de la sociedad por los grandes grupos de poder empresarial y financiero.

El programa de la izquierda radical griega






Un resumen del del programa electoral del partido Syriza, favorito en las encuestas ahora que se van a repetir las elecciones en Grecia.

1. Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo.

2. Exigir a la UE un cambio en el papel del BCE para que financie directamente a los Estados y a los programas de inversión pública.

3. Subir el impuesto de la renta al 75% para todos los ingresos por encima del medio millón de euros anuales.

4. Cambiar la ley electoral para que la representación parlamentaria sea verdaderamente proporcional.

5. Subir el impuesto de sociedades para las grandes empresas al menos hasta la media europea.

6. Adoptar un impuesto a las transacciones financieras y también un impuesto especial para los productos de lujo.

7. Prohibir los derivados financieros especulativos, como los swaps y los CDS.

8. Abolir los privilegios fiscales de los que disfruta la iglesia y los armadores de barcos.

9. Combatir el secreto bancario y la evasión de capitales al extranjero.

10. Rebajar drásticamente el gasto militar.

11. Subir el salario minimo hasta su nivel previo a las recortes (751 euros brutos mensuales).

12. Utilizar los edificios del Gobierno, la banca y la iglesia para alojar a las personas sin hogar.

13. Poner en marcha comedores en los colegios públicos para ofrecer desayuno y almuerzo gratuito a los niños.

14. Ofrecer sanidad pública gratuita para las personas desempleadas, sin hogar o sin ingresos suficientes.

15. Ayudas de hasta el 30% de sus ingresos para las familias que no pueden afrontar sus hipotecas.

16. Subir las prestaciones de desempleo para los parados. Aumentar la protección social para las familias monoparentales, los ancianos, los discapacitados y los hogares sin ingresos.

17. Rebajas fiscales para los productos de primera necesidad.

18. Nacionalización de los bancos.

19. Nacionalizar las antiguas empresas públicas de sectores estratégicos para el crecimiento del país (ferrocarriles, aeropuertos, correos, agua…).

20. Apostar por las energías renovables y por la protección del medio ambiente.

21. Igualdad salarial para hombres y mujeres.

22. Limitar el encadenamiento de contratos temporales y apostar por los contratos indefinidos.

23. Ampliar la protección laboral y salarial de los trabajadores a tiempo parcial.

24. Recuperar los convenios colectivos.

25. Aumentar las inspecciones de trabajo y los requisitos laborales para empresas que accedan a concursos públicos.

26. Reformar la constitución para garantizar la separación iglesia-Estado y la protección del derecho a la educación, la salud y la protección del medio ambiente.

27. Someter a referéndum vinculante los tratados europeos y otros acuerdos de importancia.

28. Abolición de todos los privilegios de los parlamentarios. Eliminar la especial protección legal de los ministros y permitir a los tribunales ordinarios procesar a los miembros del gobierno.

29. Desmilitarizar la guardia costera y disolver las fuerzas especiales antidisturbios. Prohibir la presencia de policías encubiertos o con armas de fuego en las manifestaciones y mítines. Cambiar los planes de estudio de los policías para poner énfasis en los temas sociales, como la inmigración, las drogas o la exclusión social.

30. Garantizar los derechos humanos en los centros de detención de inmigrantes.

31. Facilitar a los inmigrantes la reagrupación familiar. Permitir que los inmigrantes, incluso los indocumentados, tengan acceso pleno a la sanidad y la educación.

32. Despenalizar el consumo de drogas, combatiendo solo el tráfico. Aumentar los fondos para los centros de desintoxicación.

33. Regular el derecho a la objeción de conciencia en el servicio militar.

34. Aumentar los fondos para la sanidad pública hasta los niveles del resto de la UE (la media europea es del 6% del PIB y Grecia gasta el 3%).

35. Eliminar el copago en los servicios sanitarios.

36. Nacionalizar los hospitales privatizados. Eliminar toda participación privada en el sistema público de salud.

37. Retirada de las tropas griegas de Afganistán y los balcanes: ningún soldado fuera de las fronteras de Grecia.

38. Romper los acuerdos de cooperación militar con Israel. Apoyar la creación de un estado Palestino dentro de las fronteras de 1967.

39. Negociar un acuerdo estable con Turquía.

40. Cerrar todas las bases extranjeras en Grecia y salir de la OTAN.

dijous, 16 de febrer del 2012

Declaración de Quito en apoyo al pueblo griego

15 février 2012


Movimientos sociales de América Latina y del Mundo reunidos en Quito Ecuador en el evento “Avances de la Nueva Arquitectura Financiera Regional y las Auditorías de la Deuda”, hacemos llegar nuestra solidaridad con el pueblo de Grecia y su movilización contra los ajustes antisociales terribles que imponen los planes y medidas negociados por el gobierno con la “troika” de la Unión Europea (es decir el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo).

Felicitamos fervorosamente a Uds. por la puesta en marcha de la Campaña por una Auditoría Ciudadana de la Deuda Griega que se sustenta sobre un poderoso movimiento democrático para llevar a cabo una auditoría integral que clarifique responsabilidades y malversaciones en la contratación de una deuda ilegitima y odiosa. Esta Auditoria también rechaza la recurrente estrategia, que bien conocemos en América Latina, en que las negociaciones se encuentren a manos de bancos, burócratas europeos, organismos multilaterales y sus representantes en el gobierno, hoy presentados como “tecnócratas”, quienes han sido justamente los responsables de la crisis.

Mucho esperamos que la experiencia recorrida por América Latina contra planes de ajustes neoliberales y de auditoría de la deuda, tal el caso de Ecuador que desemboco en 2008-2009 sobre una suspensión del pago de una gran parte de los bonos de deuda soberana. Ese acto soberano a la vez permitió una reducción radical de la deuda pública y un aumento de la inversión social para mejorar las condiciones de vida de la población.

Las alternativas hoy para el pueblo griego no son nada fáciles. Si sabemos que es mucho mayor el costo de aceptar cada vez mayor postración y sometimiento impuestos a través de ajustes cada vez más severos, que el decir no y plantear con firmeza y dignidad la prioridad de la defensa de las condiciones de vida, el patrimonio público y el futuro del pueblo griego y europeo hoy estan en juego.

FIRMAN
CADTM internacional www.cadtm.org
CLAI Consejo Latinoamericano de Iglesias www.claiweb.org
LATINDADD www.latindadd.org
Programa sobre la deuda ilegitima - Federación Luterana Mundial
ATTAC Argentina
Jubilee USA www.jubileeusa.org
EDI Argentina
Auditoria Ciudadana de la Deuda - Brasil
Jubileo 2000 Red Guayaquil
CADTM Colombia

Quito, Ecuador 15 de Febrero de 2012

dimarts, 14 de febrer del 2012

Even if we loose we could say that we gave the battle. But we will win!





Vídeo per entendre com s'ha generat la crisi a Grècia. 5 minutets:



Article que advergeix sobre com les mesures d'austeritat poden violar els drets humans: Greek austerity measures could violate human rights, UN expert says






Manolis Glezos






#Athens is burning and our politicians watch a football game inside the parliament.How sad are we? #Syntagma #Greece pic.twitter.com/gE2Cj6tv

I un vídeo de com els manifestants pacífics són atacats per la polícia:

dilluns, 13 de febrer del 2012

Anunci de la Campanya per l'Auditoria del Deute Grec


Anunci de la Campanya per 
l'Auditoria del Deute Grec 


12 de febrer de 2012


El Tractat Internacional i el Memoràndum que acompanya la “retallada” del deute públic grec empeny la població encara més cap a l'empobriment. Això consagrarà una baixada espectacular en els estàndards de vida i les condicions de treball, i ens esclavitza implícitament als nostres creditors. El que es deriva de les reduccions en pensions i salaris, l’abolició de la legislació de negociació col·lectiva (en contra de l'article 22 de la nostra Constitució), i l’acomiadament de 150.000 funcionaris signifiquen la fam massiva i uns salaris de 300 o 400 euros al mes. Ja tenim una alta taxa d’atur, i arribarà al 30%. La nova reducció en la despesa social, especialment en salut, reduirà l’esperança de vida i incrementarà les taxes de mortalitat a un nivell similar a les d’Àfrica. La nova ronda de privatitzacions transferirà la riquesa del poble grec, denegant-li futures fonts de finançament estatal. Veiem que els nous bons que es cobriran per la llei anglesa i el Duc de Luxemburg (Article 13 del nou acord) són, no només profundament insultants i degradants per un a estat sobirà, sinó que també suposen una forma de captivitat, ja que fa molt més difícils les renegociacions del deute. També protegiran els nostres creditors de l'impacte de la sortida de Grècia de l'Eurozona.

Per totes aquestes raons, la Campanya per l’Auditoria del Deute Grec uneix la seva veu a la del poble i demanda que el nou Tractat i Memoràndum no es votin, ja que obren el camí perquè el sector privat ho prengui tot. Demanem el cessament immediat i sense condicions dels pagaments als nostres creditors, i l’obertura dels llibres del deute per tal que puguem realitzar una auditoria del deute per a fonamentar les nostres demandes de no-pagament.

Un cessament immediat del pagament i la consegüent pròrroga de l’intercanvi dels bons pararà molts mals. En primer lloc, la bancarrota dels nostres fons de pensions, que, segons l’acord del PSI perdran 12 bilions d’euros dels seus fons. En segon lloc, l’escandalós repagament del nostre primer préstec de rescat de la Troika de 110 bilions d’euros, el qual mai va ser ni tan sols votat al Parlament, però que avui serà pagat com és costum, i no veurà ni un euro retallat del seu valor. En tercer lloc, que finalment s'escolti la nostra exigència llargament demanada a Alemanya que retorni els préstecs que se’ls van donar mentre Grècia estava sota la catastròfica dominació Nazi.

La cessació dels pagaments als nostres creditors és una exigència constitucional per a l'Estat grec, ja que estem en un estat d’emergència on el pagament simultani als nostres creditors i la gestió dels serveis estatals (com la salut, l'educació i la seguretat social) és impossible. L’estat d’emergència com a raó per retractar-se de les obligacions internacionals, i específicament per mitjà de l’anunci de cessació de pagaments, està reconegut per la Comissió de Dret Internacional de les Nacions Unides i per la Cort Internacional de l'Haia. El Tribunal Europeu dels Drets Humans ha reconegut recentment el mateix principi en relació amb el deute rus, i ha dictaminat que l’interès públic està per sobre de les demandes econòmiques fetes pels creditors.

Les polítiques implementades pel govern i la Troika són no només catastròfiques i inhumanes, sinó també il·legals i inconstitucionals, i per això tots els responsables n'hauran de donar comptes algun dia. Només a través d’un referèndum es podrien legitimar tractats que alteren tan radicalment les condicions de vida del poble grec, com el nou Tractat Internacional. Mentre no hagin estat validades a través d’un referèndum i mentre lliguin el poble grec a l’esclavitud, els grecs els consideraran nuls i invàlids, així com també tots els Memoràndums i les polítiques que l’acompanyen.

El govern de Papademo ens imposa un Armageddon social en imposar les decisions de la cimera de l'Eurozona i els catastròfics paquets de polítiques de l'FMI. Aquestes no detindran la bancarrota, sinó que l’aproparan. Fins i tot els alemanys estan ara admetent que tard o d’hora tornaran per imposar nous paquets d’austeritat, nous tractats i encara més empobriment ja que no creuen que hi hagi cap alternativa.

El govern i la Troika estan inflingint una violenta i estratègica redistribució dels ingressos traient-los dels més dèbils; l’estat de benestar (sanitat, educació, seguretat social i serveis públics) col·lapsaran totalment, i Grècia es convertirà en una colònia amb Gauleiters alemanys com a governants. La Campanya per l’Auditoria del Deute Grec, juntament amb altres grups socials, havia predit que aquesta situació desembocaria en un conflicte de classes despietat que enfonsarà la societat en la misèria, i demolirà els drets que ha costat dècades instaurar.

Nosaltres, a les antípodes d’aquesta estratègia, proposem la cessació immediata dels pagaments; l'auditoria del deute; ajudes immediates i increments en els salaris, les pensions i subsidis d’atur; la nacionalització del sistema bancari i una contribució generosa cap a les xarxes socials de seguretat i l’estat de benestar. Aquesta és l'única solució de la gent i és exactament el contrari del que proposa la Troika i el govern. Portarà redistribució dels ingressos, riquesa per als grups econòmics amb menys ingressos, reducció de les desigualtats i la democratització de la vida social i política.

Tot això és possible, i fins i tot podria reactivar el creixement econòmic. Però per a que funcioni, cal que la societat surti al carrer i tregui els banquers del govern. Fins i tot ara que la creació monstruosa de Papademo, l'FMI, i la UE s’ha votat en el Parlament, res s'ha acabat encara. Les seves lleis seran anul·lades per la lluita del poble.

Campanya per l'Auditoria del Deute Grec, Atenes, 12 de febrer de 2012

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ENGLISH


Greek Debt Audit Campaign Announcement


12th February 2012


The International Treaty and Memorandum which accompany the ‘haircut’ of Greek public debt pushes the populace further into impoverishment. They will enshrine a dramatic drop in both living standards and working conditions, and implicitly enslave us to our creditors. What follows from the reductions in pensions and wages, the abolition of collective bargaining legislation (contrary to Article 22 of our Constitution) and the 150 000 public sector redundancies are mass hunger and wages of 300 or 400 euros a month. Unemployment already abounds, and will reach 30%. The new reduction in social spending, especially in health, will drop our life expectancy and increase mortality rates to reach those similar to Africa’s. The new round of privatizations will hand over the wealth of the Greek populace, denying the state future streams of revenue. We see the new bonds that will be covered by English law and by the duke of Luxembrourg (Article 13 of the new agreement) not only as deeply insulting and degrading for a sovereign state, but also as a form of captivity, as it makes for much more arduous debt renegotiations. It will also protect our creditors from the impact of Greece’s exit from the Eurozone.

For all these reasons the Greek Debt Audit Campaign joins its voice with the people’s and demands that the new Treaty and Memorandum are not voted upon, as they open the road for the completion of the Private Sector Involvement. We demand the immediate and without condition cessation of payments towards our creditors, as well as the opening up of the debt books so we can use debt auditing to ground our demand of non repayment.

An immediate cessation of payments and the subsequent deferral of the bond exchange will deter many evils. Firstly the bankruptcy of our pension funds, which following the PSI agreement will see 12 billion euros wiped from their assets. Secondly, the scandalous repayment of our first bailout loan from the troika of 110 billion euros, which was never even voted in parliament, but today will be repaid as per usual, and will not see a single euro cut from its value. Thirdly, our long-term demand for Germany to repay the loans it was given whilst Greece was under catastrophic Nazi rule may finally be heard.

Cessation of payments towards our creditors is the Greek state’s constitutional requirement seeing as we are in a state of emergency where the simultaneous repayment of our creditors and the running of state services (such health, education, social security) are impossible. The state of emergency as a reason to retract from international obligations, specifically through the announcement of cessation of payments, is recognised by the UN Commission of International Law and by the International Court of The Hague. The European Court of Human Rights recently recognised this same principle regarding Russia’s debt, ruling that the public interest stands above the economic demands made by the creditors.

The policies implemented by the government and the troika are not only catastrophic and inhuman, but they are also illegal and unconstitutional and for this reason all those responsible will one day be held accountable. Only through a referendum could such treaties, like the new International Treaty which so radically alters the conditions of the Greek populace, be legitimized. As long as they have not been validated through a referendum and as long as they tie the Greek populace to enslavement, the Greek people will consider them null and void, as they will consider all Memorandums and polices that accompany it.

Papademo’s government brings upon us a social Armageddon by instating Eurozone summit decisions and catastrophic IMF policy packages. They will not deter default, but bring it closer. Even the Germans are now acknowledging that sooner or later they will come again to bring new austerity packages, new treaties and further impoverishment as they believe there is no alternative.

The government and the troika are inflicting a strategic and violent redistribution of income off the backs of the weakest; the welfare state (health, education, social security and public utilities) is going to fully collapse, and Greece will be turned into a colony with German Gauleiters as governors. The Greek Debt Audit Campaign, together with other social groups had foreseen this as a raw class conflict that will sink society into misery, demolishing rights which took decades to instate.

We, at the antipodes of this strategy, propose immediate cessation of payments, debt audit, immediate income support and income increases on wages, pensions, unemployment benefits, nationalization of the banking system and a generous contribution towards social safety nets and welfare state. This is the only solution of the people and it is exactly the opposite of the one proposed by the troika and the government. It will bring income redistribution, wealth for the lowest income groups, reduction of inequalities and democratization of political and social life.

All this is possible, and it may even restart economic growth. But for it to work, society must get out into the streets and remove the bankers from the government. Even now that Papademo’s, the IMF’s and the EU’s monstrous creation has been voted in parliament, nothing is over yet. Their laws will be overturned through the people’s struggle.


Greek Debt Audit Campaign, Athens, 12th February 2012

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CASTELLANO:

Anuncio de la Campaña por una auditoría de la deuda griega


Traducido para Rebelión por Ricardo García Pérez


12 de febrero de 2012

El nuevo memorando y tratado internacional que acompaña al «recorte« de la deuda pública griega sume a la población en un empobrecimiento aún mayor. Imprimirá una caída espectacular tanto del nivel de vida como de las condiciones laborales e, implícitamente, nos hará esclavos de nuestros acreedores. Lo que seguirá a la reducción de pensiones y salarios, la abolición de la legislación sobre negociación colectiva (contraria al artículo 22 de nuestra Constitución) y los 150.000 despidos en el sector público representará hambruna generalizada y salarios de 300 o 400 euros mensuales. El desempleo ya abunda, pero alcanzará una tasa del 30 por ciento. La nueva reducción del gasto social, sobre todo en sanidad, reducirá la esperanza de vida e incrementará la tasa de mortalidad hasta hacerla semejante a la de África. La nueva oleada de privatizaciones cederá a terceros la salud de la población griega y negará al Estado futuros flujos de ingresos. Entendemos que los nuevos bonos que serán respaldados por la legislación inglesa y el duque de Luxemburgo (artículo 13 del reciente acuerdo) no solo constituyen un insulto profundo y la degradación de un Estado soberano, sino que también constituyen una forma de cautiverio, puesto que contribuirá a que la renegociación de la deuda sea mucho más ardua. También protege a nuestros acreedores del impacto causado por la salida de Grecia de la Eurozona.

Por todas estas razones, la Campaña por una auditoría de la deuda griega une su voz a la del pueblo y exige que el nuevo tratado y memorando no se aprueben, puesto que abren la puerta a la finalización de la implicación del sector privado (PSI, Private Sector Involvement). Exigimos el cese inmediato e incondicional de los pagos a nuestros acreedores, así como la creación de registros de deuda con el fin de poder utilizar la auditoría de la deuda para cimentar nuestra demanda de no devolución.

El cese inmediato de la devolución y el consiguiente aplazamiento del canje de bonos impedirá muchos males. En primer lugar, la quiebra de los fondos de pensiones, que tras el acuerdo sobre PSI verá cómo 12.000 millones de euros quedan barridos de sus activos. En segundo lugar, la escandalosa devolución del primer rescate de la troika por valor de 110.000 millones de euros, que jamás fue aprobado en el parlamento, pero que hoy día será devuelta de la forma habitual y no verá recortado de su valor ni un solo euro. En tercer lugar, tal vez se escuche finalmente nuestra ya antigua demanda de que Alemania devuelva los préstamos que se le hicieron mientras Grecia padecía el catastrófico régimen nazi.

El cese de la devolución a nuestros acreedores es la exigencia constitucional del Estado griego en vista de que nos encontramos en estado de emergencia, en el que la devolución simultánea a los acreedores es incompatible con la gestión de los servicios del Estado (como la salud, la educación o la seguridad social). Aducir el estado de emergencia como motivo para la cancelación de las obligaciones internacionales, concretamente mediante el anuncio del cese de la devolución, es una medida reconocida por la Comisión de Legislación Internacional de Naciones Unidas y por el Tribunal Internacional de La Haya. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reconocido hace poco este mismo principio refiriéndose a la deuda de Rusia, al respecto de la cual ha decretado que el interés público prevalece sobre las demandas económicas de los acreedores.

Las medidas instauradas por el gobierno y por la troika no solo son desastrosas e inhumanas, sino también ilegales e inconstitucionales, razón por la cual algún día se exigirán responsabilidades a los implicados. Los acuerdos de esta naturaleza, como este nuevo tratado internacional que tan profundamente modifica las condiciones de vida de la población griega, solo se pueden legitimar mediante un referéndum. Mientras no hayan sido avalados en referéndum, y mientras condenen a la población griega a la esclavitud, la población griega los considerará nulos y huecos, así como a todos los memorandos y medidas que la acompañan.

El gobierno de Papadimos declara un Armagedón social instaurando decisiones tomadas en una cumbre de la Eurozona y paquetes de medidas desastrosas del FMI. No disuadirán de cometer actos de rebeldía, sino que los propiciarán. Incluso los alemanes reconocen ahora que, antes o después, volverán a proponer nuevos paquetes de medidas de austeridad y nuevos tratados, así como a agravar el empobrecimiento, pues creen que no hay alternativa.

El gobierno y la troika están cargando sobre las espaldas de los más débiles una redistribución estratégica y violenta de la renta; el Estado de bienestar (sanidad, educación, seguridad social y servicios públicos) se derrumbará por entero y Grecia se convertirá en una colonia cuyos gobernadores serán los gauleiters alemanes (1). Junto con otros grupos sociales, la Campaña por la auditoría de la deuda griega ha previsto que se trata de un conflicto de clase descarnado que sumirá a la sociedad en la miseria, con lo que se demolerán derechos cuya implantación costó décadas de esfuerzo.

Nosotros, en las antípodas de esta estrategia, proponemos el cese inmediato de la devolución, la auditoría de la deuda, el apoyo inmediato con ingresos y el incremento de ingresos para salarios, pensiones y prestaciones de desempleo, la nacionalización del sistema bancario y una contribución generosa a las redes de seguridad social y el Estado de bienestar. Esta es la única solución para la población y representa exactamente lo contrario de lo que proponen la troika y el gobierno. Se traducirá en redistribución de rentas, riqueza para los grupos sociales con menores ingresos, disminución de las desigualdades y democratización de la vida política y social.

Todo esto es posible y podría incluso reactivar el crecimiento económico. Pero, para que sea efectivo, la sociedad debe salir a la calle y expulsar del gobierno a los banqueros. Incluso ahora que se ha aprobado en el parlamento esta monstruosa creación de Papadimos, el FMI y la Unión Europea, nada está dicho todavía. La lucha del pueblo derogará sus leyes.