dilluns, 29 de juny del 2015

#AuditGr Auditant Grècia: Hi ha sortida al laberint del deute?



Dimecres 1 de juliol a les 19h 
Arts Santa Mònica, c/Rambla, núm 7, Barcelona

Organitza PACD



El poble grec ha patit durant els últims anys una crisi econòmica i humanitària, vivint sota el jou del deute i els programes de l’austeritat impostos en nom d’aquest deute. Des de l’abril d’aquest any el “Comitè de la Veritat sobre el Deute Públic” ha estat analitzant la gestació, evolució i impactes d’aquest deute i dels paquets de rescat imposats per fer front al seu pagament. Un grup d’experts grecs i internacionals, designats pel Parlament Grec, ha auditat no només el procés d’endeutament, sinó la sostenibilitat, legalitat i il·legitimitat d’aquest deute. Les conclusions del seu treball són clares: el deute sobirà grec és insostenible, i presenten evidències de casos de deute il·legal, il·legítim i odiós. La recomanació, igualment clara: utilitzar les bases legals existents per avançar cap al repudi i la suspensió de pagaments.

Des de la Plataforma Auditoria Ciutadana del Deute (PACD) volem compartir i reflexionar sobre la situació en aquest país, que afronta aquests dies la possibilitat d’un impagament d’aquest deute. Per això hem convidat a diverses personalitats que han participat del procés d’auditoria del deute a Grècia.

Ponents:
Zoi Konstantopoulou, presidenta del Parlament Grec*
Diego Borja, Ex Ministre de Finances de l’Equador 
Daniel Munevar, assessor del ministre de Finances Grec Yanis Varoufakis
Sergi Cutillas (PACD i Observatori del Deute en la Globalització)

*Nota: La participació de la Presidenta del Parlament Grec dependrà dels esdeveniments de darrera hora.

diumenge, 22 de març del 2015

Auditoría ciudadana, mucho más que auditar las cuentas de la deuda

Publicado en la revista de la Fundación 1 de mayo, núm 68-Febrero 2015, Especial Deuda por Pablo Martínez, Iolanda Fresnillo y Sònia Farré | Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda


Desde múltiples frentes en movimientos y organizaciones sociales, llevamos años trabajando para conseguir que haya una sociedad civil más participativa, que luche por sus derechos, tome la iniciativa y reconduzca las políticas actuales. Buscamos que sean los ciudadanos y ciudadanas los que forcemos nuestro propio rescate, y forzar a nuestros gobiernos a que dejen de rescatar a bancos y grandes empresas, que dejen de pagar la deuda por delante de garantizar nuestros derechos.
Que Grecia se plantee no pagar la deuda o se niegue a reconocer a la Troika, nos ayuda a romper el mito de que no existe alternativa a las políticas de austeridad o al pago de la deuda. Resulta más que evidente que la deuda ha sido y sigue siendo usada como excusa para imponer una serie de reformas, de corte neoliberal, que acaban beneficiando a las élites económicas. Unas reformas que atacan nuestros derechos básicos y que se imponen sin participación ni debate democrático, como  ya quedó claro en la reforma de la constitución exprés, llevada a cabo con agosticidad y alevosía.
El camino para frenar estos ataques pasa por el no pago de la deuda ilegítima. Un no pago que ya se ha llevado a cabo numerosas ocasiones a lo largo de la historia, propia y ajena. A Alemania se le condonó gran parte de su deuda tras la segunda guerra mundial, y entre los acreedores estábamos Grecia y España. El impago es posible, y lo que debemos cuestionarnos realmente es si el pago de la deuda lo es. La burbuja de la deuda a nivel internacional ha llegado a tal nivel que no hay economía real en este mundo capaz de cancelar las deudas existentes. Esa deuda y el capital ficticio que la respalda, ha ido aumentando sin un respaldo de la economía real. Ya son muchas las voces, heterodoxas y ortodoxas, que advierten que la deuda, pública y privada, en nuestro país, en Grecia y más allá, es simplemente impagable.
No sólo no es posible pagar, tampoco es ético hacerlo. En nuestro país la deuda pública se ha contraído a espaldas de la ciudadanía, con altos indicios de corrupción y para respaldar rescates como el de la banca. La deuda ha aumentado por años de políticas fiscales regresivas, para que los que más tienen sigan disfrutando de sus privilegios. Deuda que se acumula a costa de privatizaciones de dudoso beneficio para el estado, como con el reciente rescate de las autopistas. Una deuda de la cual cuestionamos su legitimidad. Y ahí es donde queremos detenernos a reflexionar.
La propuesta de Auditoría Ciudadana
Para ello, desde la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) proponemos la Auditoria como herramienta para valorar colectivamente como hemos llegado a esta situación y quiénes son los responsables. Una auditoría surgida de la voluntad popular, que analice desde abajo las deudas que deben considerarse ilegitimas y ser anuladas – no solo las exclusivamente económicas, sino también las de género, ecológicas y sociales – y que nos permita decidir como deseamos que funcione nuestra economía. Un proceso abierto en el que decidamos todas, en coordinación con los colectivos que trabajan en el mismo sentido, y que permita proponer alternativas desde la base. Una auditoria ciudadana no es sólo un proceso de análisis, sino que se plantea como una estrategia de pedagogía popular, a través de la cual aprendamos de forma colectiva cómo funcionan las finanzas públicas y, tal y cómo hemos dicho, comprendamos cómo se ha llegado a esta situación de crisis multidimensional.
Estos procesos de auditoría deben darse a diferentes niveles: estatal, autonómico y local; pero también en diferentes sectores: sanidad, educación, infraestructuras, sistema fiscal, etc. Apostamos por una suma de procesos que nos permita una visión global y plural. Dado que la auditoría ciudadana debe funcionar como medio de autoformación de la ciudadanía, es interesante que cada cual pueda participar de auditar las instituciones o sectores de los que se  siente más cercano: su ayuntamiento, su sistema sanitario, etc.
Nos puede parecer que la auditoria de las cuentas municipales no sea la forma más efectiva para abordar la deuda pública, dado que la mayor parte de esa deuda se acumula en el ámbito estatal y no municipal. Pero sin embargo es la forma más efectiva para comprender cómo funciona el erario público, y es uno de los ámbitos más cercanos a los ciudadanos y ciudadanas. Por ello la auditoría ciudadana no se debe centrar sólo en el ámbito más relevante desde el punto de vista cuantitativo, sino abordar esos diferentes niveles y sectores.
Uno de los principales obstáculos para la realización de auditorías ciudadanas, tal y cómo las planteamos, es la falta de transparencia. El acceso a la información es la primera fase de cualquier auditoria, y es por eso que desde la PACD ya estamos trabajando en conseguir hacer pública toda la información vinculada con las finanzas de las administraciones, empleando un lenguaje social y comprensible para todas las personas. Transparente y accesible no quiere decir solamente publicado, sino que se publique en formatos y lenguajes accesibles a la ciudadanía. Cuando no lo hace la administración, lo hacemos desde la ciudadanía, publicando los datos e informaciones en formato abierto y lenguaje accesible.
Más allá de lo técnico, un proceso vivo
El proceso de auditoría ciudadana no es un proceso puramente técnico, sino un proceso vivo y en continua construcción. ¿Cómo queremos que sea esa auditoría? Esto es algo que aún estamos definiendo a medida que vamos avanzando en la propia auditoría, y a lo que os invitamos a reflexionar.
En el proceso de Auditoria Ciudadana pueden participar diversos actores. Empezando por la población en general, la cual querríamos implicar en el proceso. Pero también los movimientos sociales y organizaciones afines a la idea de rescate ciudadano. Obviamente contamos con personas que tienen conocimientos técnicos que pueden apoyar y asesorar durante el proceso. Finalmente nos gustaría contar también con las Administraciones Públicas.
La tarea de las diferentes administraciones públicas, es sencilla. Implica comprometerse a proporcionar la información necesaria para hacer posible la Auditoría. Deberán abrirse los datos y garantizarse el acceso a la documentación. Pero la transparencia no debería acabar aquí, es necesario que todo el proceso de auditoría sea transparente; se deben generar las herramientas necesarias de información, control y participación, y se han de difundir continuamente los resultados de la auditoría a fin de facilitar el debate público en torno a los mismos. Ese debate, colectivo y participado por diferentes sectores sociales, deberá servir para consensuar la legitimidad o ilegitimidad de la deuda. Finalmente, la propuesta de pagar o dejar de pagar la deuda debería pasar por un referéndum vinculante, a partir de los resultados del proceso de auditoría.
Como PACD, junto con la ciudadanía organizada a través de movimientos sociales o organizaciones afines, asumimos como propia la tarea de difundir información, sensibilizar y formar a la ciudadanía no organizada, sobre la trampa de la deuda y sus implicaciones sociales, políticas, medioambientales y de género. Esta formación es básica para facilitar la participación de la ciudadanía en el proceso de auditoría. Generamos debate sobre qué criterios definen qué deudas son ilegítimas, ya que la definición de lo que es legítimo o ilegítimo debe ser también colectiva.
En el proceso, desde la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda, aportamos personas con conocimientos técnicos para asesorar en el análisis del origen, proceso y destino del endeudamiento, y ponemos a disposición diferentes herramientas de información y participación. Una de esas herramientas son los Observatorios Ciudadanos Municipales, que están ayudando a diversos grupos locales a abordar las cuentas de sus ayuntamientos (http://ocmunicipal.net). Nos comprometemos a seguir definiendo y dinamizando mecanismos de participación ciudadana, para conseguir cuanta más ciudadanía implicada en el proceso de auditoría posible.
Durante todo el proceso de auditoría, difundimos también los resultados progresivos de la auditoría, y así ampliamos el círculo de personas informadas, el primer paso hacia la participación.
En cualquier caso, el de la Auditoría Ciudadana es un proceso en construcción, que debemos seguir definiendo colectivamente. Las expuestas son tan solo algunas ideas sobre cómo podemos enfocar el proceso.
La auditoría, o es ciudadana, o no es
Una auditoría ciudadana debe ser un mecanismo para apoyar a una población formada y consciente, que tome las riendas de su economía y de sus vidas. Una población que decida cómo desea organizarse, en lugar de delegar esa decisión. Por ello, es importante insistir en la distinción entre “auditoría ciudadana” y “auditoría pública”. Una auditoría pública no requiere necesariamente de la intervención de la población. Una auditoría ciudadana es impensable sin ella. Y entendemos que, sin participación de la ciudadanía, la auditoría de la deuda no tiene sentido. No podemos seguir delegando, y debemos ser los ciudadanos y ciudadanas las que abordemos el problema del endeudamiento.
Es importante que el proceso de auditoría nos sirva no sólo para analizar el origen de la deuda o cómo se ha dado el proceso de endeudamiento, sino también a valorar colectivamente las propuestas de solución. Es imposible que entendamos las implicaciones que tiene pagar la deuda de forma acrítica, que consecuencias puede tener un proceso de reestructuración o qué medidas pueden acompañar el impago de la deuda para garantizar su viabilidad, sin un proceso colectivo de formación, análisis y debate. La propuesta de auditoría ciudadana pretende pues abordar también la necesidad de la población de entender y decidir cómo queremos salir de esta situación.
Decidamos entre todas qué deuda consideramos injusto pagar, a través de un proceso de auditoría abierto, horizontal e inclusivo. Un proceso transparente, constante y descentralizado. Un proceso de democracia participativa que nos servirá, en definitiva, para transformar un sistema injusto y contrario a las personas. Porque no debemos, no pagamos.

"Economies a l'escola" a @DiariEducació



Publicat junt amb 39 opinions més a Educacions. 40 veus sobre educació i societat.

Economies a l'escola
Segons el Diccionari de l’Institut d’Estudis Catalans, l’economia és l’”Estudi de l’administració correcta dels recursos escassos en els seus diversos usos possibles, per satisfer les necessitats humanes”. Aquesta definició fa evident que com a persones que som, tenim dret a decidir sobre com volem que sigui “aquesta administració” correcta per a satisfer les nostres necessitats. La participació en les decisions econòmiques que prenen les administracions és tan difícil com la decisió en qualsevol altre aspecte de la nostra vida. Aquí, però, se suma un problema afegit i és que des dels governs –i els mitjans de comunicació al seu servei– se’ns mostra l’economia com una ciència exacta o com una mena de religió que té principis inqüestionables. Com a professora de llengua i literatura de professió i auditora ciutadana de vocació, us animo a què m’acompanyeu al llarg d’aquesta invitació a la reflexió per, entre totes, donar-li la volta a aquesta situació des de l’escola.

L’educació d’infants i joves és una tasca que compartim família, escola, comunitat i societat. Si bé és cert que en els primers anys el pes de la família en l’educació és inqüestionable, a mesura que creixen, el relleu passa a l’escola i al seu entorn social. La cultura globalitzada i neoliberal en què vivim ens fa viure alienats i separats de la terra; el valor que es prioritza és l’individualisme per sobre de la col·lectivitat. L’escola és l’espai que pot garantir la igualtat d’oportunitats i el que ha de poder convertir els joves –no en clients o mà d’obra– sinó en ciutadania amb criteri per decidir quina és la societat que volen.

Des dels centres hauríem de poder-los ajudar a comprendre el què passa i com funciona l’economia i a tenir la capacitat d’informar-se a través de fonts diverses per a tenir una opinió pròpia, per tal que puguin digerir el bombardeig d’informació que ens arriba a través dels mitjans de comunicació. Deixar-se dur pel pensament únic difós pels mitjans de comunicació de masses fa que no entenguem les injustícies i la frustració que ens colpegen a nosaltres o als altres.

Educar persones capaces d’entendre l’economia de manera crítica és educar per al canvi, és a dir, permetre que es vegi una crisi com a una oportunitat per generar alternatives. Si volem una economia que s’ajusti al nostre planeta finit, ens cal crear un sistema polític i econòmic diferent i és precisament al jovent a qui més afecta aquesta decisió. Per tant, hi tenen molt a dir: no podem inculcar-los una esperança passiva que les coses s’arreglaran soles, cal ensenyar-los l’esperança activa que nosaltres podem canviar-les.

Mancances
Aquesta tasca, però no és gens fàcil, ja que ens trobem amb dues mancances bàsiques: currículum i professorat. A l’ESO trobem una sola assignatura optativa a 3r curs sobre economia: “Emprenedoria”. I aquesta dóna peu a ensenyar a emprendre de manera individualista i competitiva, no només per a l’àmbit laboral, sinó per a la vida quotidiana en general. Així doncs, no ajuda a l’alumnat a pensar en canvis per al bé comú, sinó més aviat al “campi qui pugui”. En el segon cas, el del professorat, resulta que, d’una banda, a les universitats d’economia i empresarials, s’hi ensenya el marc ideològic que des dels moviments socials volem canviar; i  de l’altra, que la majoria del professorat tenim el mateix handicap que el nostre alumnat: les dificultats que, a priori, tenim per entendre economia.

Però és un handicap que es venç amb una mica de curiositat i formació, no és difícil d’entendre que vivim en una economia injusta –capitalista i patriarcal– capaç d’incloure en el càlcul del PIB estatal activitats com les drogues o la prostitució que el mateix estat considera il·legals.

Economia sense por
Amb l’economia, passa com amb la política, ens afecta vulguem o no. Voler viure’n al marge és una il·lusió conseqüència de la despolitització de la societat que comporta el capitalisme, que ens atorga a les persones el rol de consumidores per davant del de ciutadanes. L’economia als centres educatius s’ha d’abordar sense por i des de la quotidianitat. Per començar, cal traduir a un llenguatge social els termes utilitzats pels economistes i transmesos pels mitjans -el que alguns en diuen “neollengua”– que fan que el comú dels mortals pensem que mai entendrem què està bé i què no en economia, què és just i què no ho és.

Les ciències socials poden tenir un paper més rellevant en aquesta tasca, però també s’ha de reflectir en els projectes de centre, en les activitats de tutoria o en la quotidianitat del centre. En comptes de rebre formacions de fundacions o obres socials de bancs sobre com fer servir una targeta de crèdit o com demanar una hipoteca, podem buscar materials alternatius, tallers d’economia crítica o d’experiències d’economia del bé comú. Podem fomentar mercats d’intercanvi, bancs de temps, el consum de productes locals, visibilitzar les feines no remunerades de les famílies al centre. Podem incloure l’economia a través de projectes, treballs de síntesi i àrees optatives. Si volem, tenim marge per treballar-hi.

Cal que el professorat reflexionem sobre quins valors comuniquem des del centre a l’alumnat. Com a docents ens hem de voler qüestionar els coneixements i valors que transmetem. Hem de potenciar el creixement a tota costa o produir allò que necessitem? L’emprenedoria ha de fomentar la competitivitat o ha de ser una emprenedoria social i cooperativa? La societat ha de mantenir separats els àmbits productius i reproductius –tal i com passa ara– o decidim donar-los el mateix valor i potenciar que el nostre alumnat també ho faci? Cal repartir el treball o competir per aconseguir guanys individuals? Tenir cura de la vida és un valor important o és secundari? És millor acumular o repartir?

El sistema econòmic actual ens aboca a augmentar les desigualtats: polaritzar la riquesa, menysprear les dones i esgotar els recursos del planeta. Si volem, podem posar el nostre granet de sorra per aconseguir transmetre uns altres valors a les generacions futures. I per a fer-ho només cal mirar al nostre voltant: buscar experiències properes que duguin a terme bones pràctiques econòmiques, d’autogestió, de comerç just o de proximitat, d’experiències no monetàries, d’economia feminista, etc. i donar-los visibilitat dins la vida del centre.

Des de l’escola hem d’ensenyar que l’economia ha de posar la vida al centre, no els diners. Els diners poden ser un mitjà per a l’economia però no la finalitat última. No podem rescatar bancs i grans multinacionals i abandonar les persones i els drets humans bàsics. Si l’economia actual no serveix, és el nostre deure com a docents potenciar la recerca d’alternatives més justes. Cal ensenyar que economia i violència no tenen perquè anar de la mà: la violència estructural –pobresa, desatenció sanitària, desnonaments...– no és ni desitjable, ni tolerable, ni inevitable.

No només eduquem, també orientem l’alumnat en la cerca del seu futur acadèmic i professional i cal que tinguem tot això present quan els ajudem a pensar en futures carreres o professions: hem de col·laborar en educar persones que creguin que l’economia ha d’estar al servei de les persones i al servei de la sostenibilitat de la vida.

Necessitem que l’escola s’impregni dins les aules –i en la seva vida quotidiana– d’una economia social, feminista, ecologista i crítica. Una economia social que fomenti la solidiaritat, el consum responsable i el comerç just. Una economia feminista que recordi que les persones no som clients o mà d’obra; som per nosaltres mateixes sostenidores de la vida. Una economia ecologista que tingui sempre present que vivim en un món finit; que hem de pensar en els recursos que necessitaran les generacions futures. I una economia crítica, que no accepti el dogma que “l’economia és una ciència exacta” perquè siguem capaces de no repetir els errors del passat: els d’avui. 

Sònia Farré

dilluns, 19 de gener del 2015

Ciutat Morta es DOLOR x @redyowl


Ciutat Morta es indignación, es frustración. Es sentir como las lágrimas recorren tu cara, es sentir que se te eriza el pelo. Ciutat Morta es una cuerda rompiendose, es un puño sobre la mesa, es un grito que te desgarra la garganta. Ciutat Morta es escuchar en silencio en un bar del raval lleno a reventar durante dos horas, es sentir rechinar tus dientes, es mirar tus manos, y encontrar tus puños.
Ciutat Morta, es enamorarse escuchando los versos de Patricia leidos por Silvia. Es sentir su sensibilidad, es sentir su calor, es enamorarse de su poesía. Ciutat Morta es sentir a Patrícia, sentir la persona que era, sentir la persona que habría podido ser.
Dentro de la Ciutat Morta, en el mismo centro, se encuentra la escoria. Se encuentra lo peor de la condición humana, personas designadas para hacer cumplir la ley y la justicia, que no debían permitir que pasara nada de lo que pasó. Gente que ha traicionado su condición humana, escoria, asquerosa escoria que envenena el sistema.
Cuando entras en la Ciutat Morta, nunca sales por la misma calle que entraste, algo ha cambiado, algo te ha desviado… algo triste, muy triste. Ciutat Morta es dejar de creer, es dejar de confiar, dejar de ser ingenuo, dejar de aceptar las mentiras. Ciutat Morta es pura injusticia.
Ciutat Morta es mirar durante unos segundos una ventana y desear saltar, es una ciudad con su poeta muerta, asesinada.

[CAT]

Ciutat Morta és DOLOR
Ciutat Morta és indignació, és frustració. És sentir com les llàgrimes recorren la teva cara, és sentir que se t'estarrufen els pèls. Ciutat morta és una corda trencant-se, és un puny sobre la taula, és un crit que t'esquinça la gola. Ciutat Morta és escoltar en silenci a un bar del raval pler a vessar durant dues hores, és sentir grinyolar les teves dents, és mirar les teves mans, i trobar els teus punys.
Ciutat Morta, és enamorarse escoltant els versos de Patricia llegits per Silvia. És sentir la seva sensibilitat, és sentir el seu caliu, és enamorarse de la seva poesía.. Ciutat Morta és sentir a Patrícia, sentir la persona que va ser, sentir la persona que hagués pogut ser.
Dins de la Ciutat Morta, al centre mateix, es troba l’escòria. És troba el pitjor de la condició humana, persones designades per fer complir la llei i la justícia, que no havien de permetre que passés res del que va passar. Gent que ha trait la seva condició humana, escòria, fastigosa escòria que enverina el sistema.
Quan entres a la ciutat morta, mai surts pel mateix carrer que vas entrar, alguna cosa canvia, alguna cosa et desvia... alguna cosa trista, molt trista. Ciutat Morta és deixar de creure, és deixar de confiar, deixar de ser ingenu, deixar d’acceptar les mentides. Ciutat Morta és pura injustícia.
Ciutat Morta és mirar durant uns segons una finestra i desitjar saltar, és una ciutat amb la seva poeta morta, assassinada.

Crisi de deute i de reproducció i cures



"Molts dels coneguts es van quedar a l’atur i es va començar a parlar d’exili econòmic.

Van començar a abundar la gent que treballava a l’economia informal, la venda ambulant, l’elaboració de productes casolans de cuina. Per primer cop en la meva vida vaig sentir a parlar de les olles comunes i els menjadors comunitaris. La meva mare era mestra i va passar de tenir 20 alumnes a l’aula a tenir-ne 40 o més. Als hospitals van començar a dir que no hi havia llits, així que els malalts van començar a anar casa seva, entre ells la meva àvia. Les parròquies, les ONGS,van començar a fer tallers de monitors de salut i primers auxilis.

Passa’t un temps algú em va explicar que tot això era culpa d’alguna cosa anomenada deute extern i que estàvem davant d’un programa d’ajustament  estructural, és a dir, reduir les despeses i augmentar els ingressos. Quan vaig tenir alguns anys més, l’explicació del deute extern no en tenia prou i vaig començar a preguntar.

Per què la majoria de les persones que treballaven a l’economia informal eren les dones?

Per què qui treia endavant les olles comunes i els menjadors comunitaris eren dones?

Per què els cursos de monitores de salut i primers auxilis només estaven dirigits a dones?"

Judith Muñoz Saavedra. Octubre 2007. Setmana d’Acció Global Contra el Deute i les IFIs
Xile, anys 70-80

La Auditoría Ciudadana de la Deuda, una herramienta democrática y participativa [agost 2014]


Público, 11 agost 2014
Sònia Farré, Javier Lechón, Pablo Martínez y Aleix PortaMiembros de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD)
Un infeliz día de mayo de 2010 nos dijeron que la fiesta se había acabado, que habíamos estirado más el brazo que la manga y que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades. La población salió a las calles para gritar al mundo que eso no es verdad, que hemos sido víctimas de una estafa y víctimas de la trampa de la deuda (allí el drama de las hipotecas saltó a primera línea) y que un cambio de dirección era y sigue siendo urgente. Allí se evidenció que el antiguo sistema se hunde y que emerge otro nuevo cuya seña es mejorar en democracia, y esto quiere decir tratar los asuntos que nos afectan de manera directa y colectiva. La Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda, la PACD, nació en este clima del 15-M para denunciar que, lo mismo que las deudas ahogaban a muchas familias, la deuda pública era el mecanismo usado para recortar nuestros derechos como pueblo.
¿Cómo hacerlo?
La deuda pública, creada por las élites políticas y financieras —los amigotes de siempre— es un mecanismo que gusta de la discreción y se cría en la opacidad. Es prima de la corrupción, pues se aprovecha de la poca transparencia de la Administración y saca partido de lo que es patrimonio de toda la ciudadanía. Luchar contra ella es luchar por la protección de nuestros derechos como sociedad y nuestra libertad como pueblo, ya que a través de la deuda se consigue, y se ha conseguido, esclavizar a poblaciones enteras.
Pero para librarse de la deuda ilegítima, aquella que fue adquirida y es pagada a espaldas de la ciudadanía y contra sus derechos, hay que analizarla, esto es, hacer una auditoría. Para ello, primero hay que encontrar y cuantificar la deuda en un entramado burocrático habitual y expresamente complejo. Luego entender sus mecanismos y dimensiones, pues muchas veces van acompañadas de amiguismos, corruptelas, despilfarro e intereses en red y, finalmente, decidir si esa deuda es legítima o no. Estos cuatro pasos son las partes de lo que desde la Plataforma consideramos que es una Auditoría de la Deuda y que es el instrumento que debemos utilizar a la hora de considerar la deuda como problema colectivo a resolver. Pero no sirve cualquier auditoría…
¿Por qué ciudadana?
Sería relativamente fácil encargar una auditoría pública de la deuda y dejar queexpertos funcionarios o, peor aún, empresas subcontratadas analicen las cuentas de nuestras administraciones. Ser representado o guiado es cómodo y nos ahorra responsabilidades. Pero confiar en que quienes nos han metido en este pozo sin fondo serán los que nos sacarán de él es confiar demasiado. Llevamos viendo demasiado tiempo cuáles son las soluciones a la crisis que dictan las élitesexpertas como para seguir estando ciegos.
Una auditoría ciudadana es una auditoría abierta, horizontal e inclusiva, donde cualquier ciudadano puede aportar y aprender sin necesidad de haber cursado un máster: si te afecta la deuda, puedes. Una auditoría ciudadana es un proceso transparente, constante y descentralizado, pues siempre hay nuevos datos, nuevas entidades implicadas y personas interesadas que quieren conocer. Una auditoría ciudadana es, en resumen, conocimiento colectivo compartido, democracia participativa y transformación de un sistema que ha dado suficientes razones para ser sustituido.
El proceso de Auditoría Ciudadana ya está en marcha
Este método de trabajo ya se está poniendo en práctica y la PACD ha dado diferentes pasos en el proceso de auditoría. En colaboración con otros colectivos hemos elaborado informes técnicos sobre fiscalidad, sobre cómo se ha generado el proceso de endeudamiento, sobre las ayudas a la banca, análisis también a nivel autonómico, municipal… Esto aporta información a la ciudadanía, pero por sí solo no basta. La auditoría ciudadana no puede consistir únicamente en la elaboración de informes. La auditoría ciudadana es exigir transparencia e información, debe detectar lagunas de información que nos permitan buscar más elementos, entenderlos, explicarlos y a partir de ellos detectar nuevas lagunas de información y volver a arrancar el proceso hasta que tengamos información suficiente para entender cómo hemos llegado hasta aquí y cómo queremos seguir de ahora en adelante.
Así, por ejemplo, existen grupos a nivel municipal que han iniciado un proceso de auditoría ciudadana, haciendo públicas y comprensibles las cuentas consistoriales y agilizando la participación en las instituciones con mecanismos para combatir colectivamente la burocracia. Terrassa, Girona, Burgos, Moià, Málaga, Castelldefels y otros tantos municipios más están en este proceso. Pero hay muchos más sectores que piden a gritos un mayor control democrático y debemos generar procesos de auditoría para ellos: las Comunidades Autónomas, las Diputaciones, las corporaciones de energía, de transporte, de comunicaciones, la educación, la sanidad…
Desde la PACD sabemos que esto no es tarea de unos pocos, sino que, como hemos dicho, debe ser un camino abierto y compartido. Por eso abrimos este blog, para explicar, pero no es sólo ese su objetivo. Queremos que sean muchas los lectores que pregunten, sugieran, critiquen y debatan entre ellos y con nosotros. Los diferentes autores y autoras que pasarán mensualmente por este espacio lo harán con la actitud con la que van a las charlas y las asambleas de colectivos que nos invitan, es decir, a explicar, escuchar y hablar. Con vuestra participación haremos también de este blog un espacio ciudadano.

La Auditoría es ciudadana… o no es [octubre 2013] PACD

Público, 11 oct 2013
Max Carbonell, Pablo Martínez, Sònia Farré
Miembros de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda
“Vivimos en una época de crisis”, es el mantra repetido por los que justifican los recortes sociales mediante el miedo. Hay una grave crisis económica, sí, pero una aún más importante crisis social y democrática. Quienes intentamos lograr una sociedad civil más participativa que luche activamente por sus derechos, apostamos por una solución que no se puede encontrar más que con una ciudadanía informada, que tome la iniciativa y reconduzca la dinámica y las políticas actuales.
La justificación “económica” usada por los que implementan estas políticas austericidas es el pago de la deuda. Una deuda de la cual hay indicios más que suficientes de ilegitimidad en su generación. ¿De qué otra forma podríamos calificar los rescates a la banca, o las “puertas giratorias” entre la política y la esfera privada, o la creación de infraestructuras inútiles y costosas de mantener? Este problema no es nuevo, sino que es recurrente a lo largo de la historia. Lo hemos visto en los años recientes en otros países europeos (Grecia, Islandia, Irlanda…) y mucho antes en países africanos o latinoamericanos durante los años 80. Es en estos últimos donde vemos ejemplos de iniciativas que han buscado aclarar qué deudas es legítimo pagar y cuáles no.
Desde la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) creemos que ha de ser la voluntad popular la que defina -mediante un proceso de auditoría ciudadana que no sea exclusivamente económica, sino también de género, ecológica y social- qué deudas deben ser pagadas y cuáles, al contrario, deben considerarse ilegítimas y ser anuladas. La auditoría es una herramienta para valorar con criterio cómo hemos llegado a esta situación y quiénes son los responsables, y decidir cómo deseamos que funcione nuestra economía. Es un proceso abierto que decidiremos entre todas, coordinándonos con los colectivos que ya están trabajando en el mismo sentido.
La primera barrera con la que nos encontramos es la falta de transparencia. Y esto es así porque permitir el acceso a la información relativa al origen de la deuda, su proceso o su ejecución, supone dar armas a la población para probar su ilegitimidad. Así pues, nuestro primer paso en este proceso será el de exigir colectivamente que la información necesaria se haga pública de forma completa y que esté disponible en un formato trabajable por cualquiera. Hay que crear una cultura de transparencia en las administraciones públicas que ahora mismo no existe, a través del ejercicio de nuestro derecho a exigir todas y cada una de esas informaciones, puesto que de ellas dependen nuestras vidas.
El análisis de estos datos y su posterior difusión en un lenguaje social y comprensible para todas son procesos cruciales a fin de incrementar la toma de conciencia de las poblaciones. Vemos por ello cómo la auditoría es una herramienta poderosísima de autoformación. Llegados a este punto, y con mayor conocimiento, encontraríamos colectivamente nuevas faltas de información que obligarían a repetir el proceso en el mismo o en nuevos ámbitos. Solamente cuando lleguemos a un conocimiento profundo de cómo ha sido el proceso de endeudamiento en todos sus aspectos podremos llegar al cambio político, económico y social profundo al que aspiramos; proponer alternativas desde la base.
En la PACD ya tenemos experiencias en recopilación de datos públicos, análisis y difusión que son replicables a otros ámbitos y ampliables. Se han elaborado desde diversos grupos de trabajo varios documentos sobre la deuda pública, de ámbitoestatal, autonómico y local. Donde no existían datos públicos, se ha llevado a cabo la tarea de reclamarlos. Se consiguió en tres ayuntamientos la publicación de sus presupuestos completos y en septiembre presentamos una instancia colectiva en la Generalitat de Catalunya exigiendo información.
También hay ejemplos locales como el del grupo de Badalona, que abrió la veda al lograr que el pleno del ayuntamiento declarara ilegítimos los intereses del Plan de Pago a Proveedores. Esta iniciativa, que se está extendiendo por otros municipios, permite introducir el concepto de ilegitimidad en las instituciones del estado y caminar hacia el impago de la deuda ilegítima desde los municipios. En esta línea, nuestro proyecto de los Observatorios Ciudadanos Municipales facilita la interacción ágil con nuestras administraciones, a través de una herramienta web de gestión de consultas que ofrece toda la información presupuestaria. Y lo más importante: son una herramienta de control de las instituciones gestionada y pensada desde y para la ciudadanía.
Quedan muchas cosas por hacer y el camino es largo para obtener lo que buscamos; una ciudadanía informada y participativa, que tome las riendas de su economía y de sus vidas. Que presione por una sociedad más transparente y más justa. No podemos dejar en manos de “un grupo de expertos” lo que debemos hacer nosotras mismas; la auditoría es ciudadana, o no es.

dijous, 31 de juliol del 2014

#AturemLaMassacre #BoicotIsrael #ProuComplicitats des de Castelldefels

¿Os imagináis que bombardean y destruyen todas las guarderías y colegios de Castelldefels, Gavà, Viladecans y Sant Boi en el transcurso de tres semanas?
¿Os imagináis que la población de 800.000 personas que habita en el Baix Llobregat careciese de agua corriente en sus casas?
¿Os imagináis que en el curso de 3 semanas TODAS las iglesias de Castelldefels, Gavà, Viladecans, Sant Boi, Cornellà, El Prat, Sant Feliu, Martorell y Esplugues son bombardeadas y destruidas?
¿Os imagináis que en el curso de 3 semanas bombardean y destruyen en Barcelona los Hospitales de Viladecans y Sant Boi, los 3 ambulatorios de Castelldefels, los 3 de Gavà, los 4 de Viladecans y los 5 de Sant Boi?
¿Os imagináis que en el curso de 3 semanas, las poblaciones de Castelldefels (63.000 habitantes), Gavà (47.000 hab.), Viladecans (65.000 hab.) son desplazadas de sus casas a bombazo limpio con armas prohibidas?
¿Os imagináis que en el curso de 3 semanas de bombardeos en Castelldefels se producen más de 1000 asesinatos (dos tercios mujeres y niños), 5000 heridos y 4000 viviendas destruidas?
Y ahora imaginaos que todo lo anterior está ocurriendo de manera simultánea en el curso de 3 semanas en nuestras localidades....eso es lo que ESTÁ OCURRIENDO EN GAZA.

dimecres, 21 de maig del 2014

NOTA PREMSA @TancadaBroggi #SalutNoMercaderia #BroggiPrecari


EL COMITE D'EMPRESA DE L'HOSPITAL SANT JOAN DESPÍ MOISÈS BROGGI INFORMA:

Avui, 21 de maig, l'Hospital Moisès Broggi celebra el Dia Internacional de la Infermeria amb el lema: "Treballem Junts".

Ho fa després d'haver acomiadat en l'últim mes a unes 50 persones, la majoria precisament d'infermeria. Treballem junts???

El personal acomiadat s'ha vist en l'obligació de denunciar l'empresa ja que la majoria dels seus contractes estaven realitzats en frau de llei.

Aquest Hospital, el codi ètic del qual diu basar-se en la confiança i el respecte als professionals, amenaça a més, les persones acomiadades amb no tornar a contractar-les a l'Hospital si denunciaven aquesta situació.

El CE va sol·licitar al gerent que recapacités sobre la seva desafortunada decisió, perquè -encara que no li importés enviar treballadors a l'atur-, fos conscient sobretot, que es posava en risc la seguretat del pacient, que desestabilitzaven els equips assistencials, i que tot això podia agreujar en coincidir amb el període de vacances.

De moment només s'han cobert 15 d'aquestes places estructurals del personal acomiadat amb personal sanitari de poca o nul·la experiència, un personal més precari, amb necessitat de formació, i amb nul coneixement del funcionament de l'hospital. Aquesta nova situació, necessàriament afecta la qualitat de l'assistència que s'ofereix i augmenta les càrregues de treball de la resta del personal assistencial, principalment en el torn de tarda, que ha assumit la major part dels acomiadaments.

Tota aquesta situació s'afegeix a la denúncia reiterada pel CE de la insostenible situació de les urgències de l'hospital, permanentment col·lapsades, així com a la pretensió verbalitzada per la Direcció que una empresa privada tingués, mitjançant conveni, accés a les instal·lacions del hospital per tractar els seus pacients.

Finalment, no entenem que aquests fets s'atribueixin a les retallades econòmiques de la sanitat pública en general i del nostre hospital en concret, quan, segons el publicat pel diari "El Pais" (20 de novembre 2013), la remuneració del nostre gerent està entre les dels 20 directius d'empreses públiques ben pagats, 109.451 € anuals, més que un conseller de la Generalitat!

Per tot això, el CE ha sol·licitat una reunió amb la Direcció del Catsalut per solucionar la greu situació que, la desafortunada decisió de la Direcció del Consorci Sanitari Integral, ha provocat a l'Hospital Comarcal .




       

dimarts, 20 de maig del 2014

És clar que PODEM!

Hi ha moments que canvien la història. Aquest és un d'ells


Ens estem empobrint fins a nivells que només recorden els nostres avis. Una colla de corruptes ha segrestat la democràcia per enriquir-se. Ens repeteixen que no hi ha alternativa, que només tancant empreses i abocant la gent al carrer sortirem d'aquesta crisi. Però sabem que aquells qui ens han portat fins a aquí no solucionaran els nostres problemes.   

PODEM és una iniciativa ciutadana que proposa canvis senzills però profunds: recuperar la democràcia i posar la política al servei de la gent i els Drets Humans. Volem decidir el model econòmic en el qual poder desenvolupar-nos i sabem com fer-ho: amb persones preparades i decents.

PODEM va néixer fa uns 100 dies per a defensar idees que tenen més de 100 anys: democràcia i sobirania, treball i dignitat. Volem posar en pràctica allò que proposem al nostre programa, per això no ens financiem amb els diners dels bancs. Demanem el recolzament de la gent i expliquem en què gastem tot el que rebem. En els nostres actes no hi haurà confetti.

La nostra llista electoral és el resultat de les eleccions primàries ciutadanes i obertes més participades d'Europa. En elles, Pablo Iglesias va ser triat cap de llista i es van incorporar Teresa Rodríguez, defensora de l'educació pública, Carlos Jiménez Villarejo, primer Fiscal General Anticorrupció del nostre país, Pablo Echenique, investigador del CSIC, Lola Sánchez, politòloga, i d'altres persones tan honestes com competents.  

El nostre programa ha estat pensat i redactat per milers de persones (www.podemos.info) i està ple de propostes ambicioses, però alhora carregades de sentit comú.

1a. Més democràcia. Els governants han de servir al poble i no servir-se d'ell. Necessitem un Pla General Anticorrupció que posi fi a les "portes giratòries" entre càrrecs públics i empreses privades.  

2a. Més drets. Necessitem recuperar la sobirania que ens han pres per restablir els drets ciutadans. Volem una Europa del treball digne, de la sanitat universal, de l'educació per tothom, amb dret efectiu a l'habitatge, les pensions, i amb una veritable ajuda a la dependència, a més d'una legislació que protegeixi el medi ambient. 

3a. Més economia al servei de la gent. Transformem el sistema financer.  Creiem en un model social i productiu per als països del Mediterrani basat en l'economia real. Economia del coneixement, indústria i agricultura avançades, amb més R+D+i i amb energies renovables. 

ÉS L'HORA DE LA GENT. 

SÍ QUE ES POT, 

ÉS CLAR QUE PODEM!

25 de maig de 2014, Eleccions al Parlament Europeu


dijous, 1 de maig del 2014

CARTA D'USUÀRIA A LA GERÈNCIA DEL BROGGI


Ets del Baix Llobregat i vols queixar-te de la precarització de l`Hospital Moisès Broggi? Vols fer-hi alguna cosa? Perquè SÍ QUE ES POT!

Escriu una queixa a l'hospital i posa en còpia al CatSalut i a mitjans de premsa perquè la publiquin com a carta d'opinió. Us deixo el meu exemple:




Destinataris: 
Hospital i Consorci Sanitari Integral:
uac.hsjd@sanitatintegral.org i informacio@csi.cat

CatSalut:
direccio@catsalut.cat catsalut@catsalut.cat

Mitjans de comunicació:
El Baix.cat (Baix Llobregat): noticies@elbaix.cat
Viu Molins de Rei: info@viumolinsderei.com
El Far dHospitalet: elfar@el-far.com                                 
La Directa: cartes@setmanaridirecta.info                                   
El Periodico: cartalector@elperiodico.com                                 
La Vanguardia: cartas@lavanguardia.es                                 
20 minutos: noesven@20minutos.es                                                   
Ara: cartes@ara.cat                                   
El Temps: eltemps@eltemps.net


Assumpte: Precarietat laboral i de serveis a l'hospital Moisès Broggi de Sant Joan Despí


A l'atenció de la gerència de l'hospital Moisès Broggi:

Com a ciutadana de Sant Joan Despí vull expressar el meu total rebuig a la decisió de la Gerència a no renovar als treballadors i treballadores de l'hospital a mesura que finalitzen els seus contractes temporals. 

Aquesta decisió de NO renovar-los i substituir-los per treballadors temporals nous és una greu mostra d'irresponsabilitat. Ja hem patit coses tan surrealistes com que s'hagués de tancar una planta de l'hospital perquè s'aixecaven les rajoles (http://www.ara.cat/societat/LHospital-Moises-Broggi-quirofans-aixecar-se_0_715128591.html), i els inconvenients habituals en un centre que comença i l'equip s'ha de consolidar. Que ara, quatre anys després, es prescindeixi de treballadores ja formades i es contracti un munt de gent nova per no voler reconèixer ni millorar-los les condicions laborals, als usuaris també ens afecta, ja que està clar que l'assistència que rebrem es veurà en perill.

És intolerable que a més aquesta decisió es prengui a les portes de l'estiu, ja que a més coincideix amb l'inici dels torns de l'estiu del personal. Un hospital tracta amb persones, tant amb les que hi treballen com a les que assisteix. Ens mereixem un servei digne amb uns treballadors qualificats i formats. 

Sònia

dilluns, 7 d’abril del 2014

Rigau: jo avaluo, tu no! Sobre les amenaçes a l'alumnat insubmís a les proves de 4t d'ESO


No pregunteu com he retrobat aquesta foto... i m'ha semblat taaan adequada per il·lustrar aquesat entrada!

Rigau, divina, te la dedico. Junt amb aquesta carteta on queda clar que

JO avaluo als meus alumnes... TU NO! 

On tu dius: blablabla. Jo et dic:

Rigau: jo avaluo, tu no!


Com a docent et vull donar un consell: amenaçar no és la millor manera d’educar. Posar la por al cos a alumnat, famílies i centres és més propi del conseller d’interior que de tu, no? Com a aplicadora de les proves et recordo que teníem instruccions que la prova es podia repetir en cas d’absentisme generalitzat en un centre, no perquè les proves es deixessin en blanc.

Les proves de competències de 4t d’ESO són una prova externa amb indicacions explícites de no ser contemplades en l’avaluació del centre. Són les indicacions que rebem als centres. Rigau, tu no ens has de dir als docents si els nostres joves superen o no l’etapa de l’ESO; ho decidim nosaltres en funció dels objectius que marca l’etapa. Jo avaluo als meus alumnes i no els penalitzaré per haver trobat una manera més efectiva que nosaltres, els docents, de protestar contra les teves retallades en educació. És evident que t’han tocat la moral, així que, alumnat insubmís, tot el meu suport!

diumenge, 30 de març del 2014

Nosotras también podemos perder la paciencia @TeresaRodr_ #PodemosTuDecides

Una de las principales debilidades de 'Podemos' en sus inicios ha sido el marcado talante masculino de sus caras visibles pero vemos aparecer ahora a una mujer, Teresa Rodríguez, quién hace saltar el tablero.

Publicat per @SEzquerra a @eldiarioes



Siento gran fascinación por la relación que históricamente se ha dado entre la izquierda y/o el movimiento obrero y el feminismo. Autoras como Heidi Hartmann o Cinzia Arruzza la han caracterizado como una extraña combinación entre matrimonios y divorcios; entre encuentros y desencuentros; como uno de aquellos amores que matan o, como mínimo, hacen sufrir.
Nos hace sufrir, claro está, a las feministas comprometidas con la izquierda, ya que hemos tenido (y tenemos) que enfrentarnos de modo más frecuente del que nos gustaría o bien a una teorización explícita de que “las cosas de mujeres” son secundarias a reivindicaciones sociales “más amplias” o bien a nuestra políticamente correcta y superficial inclusión en los espacios políticos y de movilización social. Hemos realizado avances, no hay duda. Pero no hay duda tampoco de que el feminismo no es eso. Podemos y debemos aspirar a mucho más.
Nos encontramos en un momento importante. Los ataques de la derecha neofranquista contra las libertades de las mujeres amenazan, por un lado, con eliminar avances en igualdad de género que habíamos batallado durante décadas aunque, por el otro, la ponen en evidencia ante la sociedad, el mundo y sus propias filas al constatarse el escaso apoyo ciudadano con el que cuentan. Presenciamos, a su vez, la aparición de propuestas políticas como la CUP-Alternativa d’Esquerres y el Procés Constituent en Catalunya, cuyo leitmotiv es construir maneras alternativas de pensar y hacer política; que cuentan entre sus filas con mujeres llenas de fuerza, inspiración y capacidad para remover las aguas estancadas de la política institucional y situar las reivindicaciones feministas en el centro del debate. A escala estatal, por otro lado, hemos visto surgir recientemente a Podemos, cuyo objetivo primordial a corto plazo ha sido el lanzamiento de una candidatura unitaria a las elecciones al Parlamento Europeo en clave de ruptura con el régimen institucional actual y presentando como uno de sus ejes principales la defensa del derecho de las mujeres a decidir libremente sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Dicho esto, tal y como escribí hace semanas en otro espacio, una de las principales debilidades de Podemos en sus inicios ha sido el marcado talante masculino de sus caras visibles que, si bien capaces e inspiradoras, no me transmiten, como feminista, la habilidad, el deseo o la capacidad de representar mi lucha y apropiarse de ella para extenderla, para airearla con orgullo, para comprenderla en aras de hacerla más fuerte.
En las últimas semanas, sin embargo, iniciadas ya unas elecciones primarias que, por motivos que escapan a este artículo no me acaban de convencer, vemos aparecer a una mujer, Teresa Rodríguez, quién, a mi parecer, hace saltar el tablero de Podemos y de cualquier práctica política que yo haya conocido hasta ahora. Conozco a Teresa desde hace años. Hemos compartido ideas, debates, manifestaciones y discrepancias. No obstante, recientemente la veo de nuevo, casi por primera vez. Gaditana, profesora de secundaria y sindicalista, Teresa no espera a que le dejen espacio sino que lo ocupa y lo hace suyo. Feminista, ecologista, inagotable disidente de la Europa fortaleza y de los mercaderes; obstinada defensora del derecho del pueblo catalán a decidir su modelo de Estado y su futuro, Teresa representa para mí un lamentablemente raro espécimen de integridad: sin esconder ases en la manga, incapaz de cálculos electorales, llena de fuerza y a su vez profundamente tierna: capaz de emocionarnos, de hacernos creer que otra política y otro mundo son posibles, y que podemos contar con ella de manera incondicional para construirlos.
Teresa no sólo apuesta por hacer políticas en beneficio del 99% sino sobre todo por otra manera de hacer política: con un pie en las instituciones y mil en las calles. Nos enseña, nos lanza un guiño, nos recuerda a las mujeres, a las feministas, que Podemos perder la paciencia y dar un golpe sobre la mesa; que Podemos tomar lo que es nuestro sin esperar a que nos den permiso; que nuestras reivindicaciones son innegociables y nuestros principios también. Huye de los personalismos, incluido el suyo y, muy a su pesar, eso la hace aún más irresistible. Pocos días atrás exclamaba ante centenares de personas que el problema no es que el poder corrompa sino que los y las incorruptibles aún no lo han tomado para transformarlo. Así es Teresa: humilde, leal, poderosa y real. Muy real. Con capacidad de inspirar a las personas a encontrar y creer en lo mejor de ellas mismas; de soñar con nuevos principios. Una de las nuestras. De las feministas también. Convencida que esta vez nuestra lucha no se puede quedar a medias. Férrea desobediente de los recortes sociales y democráticos. Lo que ves es lo que hay y lo que hay te llena de esperanza. Demasiado honesta para aspirar a representarnos pero demasiado ella como para no hacerlo, Teresa nos insta a perder la paciencia y escribir con ella nuevas recetas en las que seamos, esta vez sí, nosotras las protagonistas.

diumenge, 23 de març del 2014

MAN: La relació entre l'home i el món natural




Animation created in Flash and After Effects looking at mans relationship with the natural world.

Music: In the Hall of the Mountain King by Edvard Grieg.

facebook.com/SteveCuttsArt 
twitter.com/#!/Steve_Cutts 
www.stevecutts.com